Por Gabriel Sosa
¿Y si el problema no es solo la frontera? ¿Y si el verdadero reto está en lo que pasa detrás de ella?
La migración ilegal no es un tema de moda, es una realidad que afecta a todos: al que vende empanadas, al que está en el mercado, al joven que busca trabajo, y al dominicano que se siente cada vez más presionado por un sistema desbordado. Por eso, cuando el presidente Luis Abinader anunció 15 medidas contundentes para enfrentar la migración irregular, no se quedó en palabras bonitas ni en paños tibios.
Aquí te explico punto por punto lo que se dijo, pero también lo que significa para ti, para mí y para este país. Esta es una de las medidas de Abinader sobre migración ilegal que busca soluciones reales.
1. Reorganización militar: más zonas, más control – medidas de Abinader sobre migración ilegal
El ejército ahora divide la frontera en seis zonas operativas, no tres como antes. Esto suena técnico, pero tradúcelo así: menos espacio para los que se hacen los locos y más ojos vigilando. Esta es una de las medidas de Abinader sobre migración ilegal que busca soluciones reales.
2. 1,500 soldados más – medidas de Abinader sobre migración ilegal
¿Sabías que antes había tramos de frontera donde pasaban personas y mercancías sin que nadie los viera? Ahora habrá más de 11 mil soldados. ¿Por qué importa? Porque sin seguridad, no hay soberanía. Punto.
3. Muro en construcción (y no es figurativo) – medidas de Abinader sobre migración ilegal
El muro fronterizo no es cuento de camino: ya hay 54 km construidos y se van a sumar 13 más. Esto es infraestructura real, no política. Y sí, los muros funcionan cuando hay voluntad detrás.
4. Leyes más fuertes para los que facilitan lo ilegal
Aquí viene lo sabroso: funcionarios, militares, civiles y hasta colmaderos que alquilan a ilegales van a tener consecuencias. ¿Alquilas un cuartico a un ilegal? Multa. ¿Traficaste gente? Cárcel. Así de claro.
5. 750 agentes migratorios nuevos
Migración no da abasto. Por eso entran refuerzos. Más agentes significa más revisiones, más operativos, menos pasaderas de mano.
6. Oficinas migratorias en todas las provincias
Antes todo se resolvía en la capital. Ahora, en tu provincia habrá alguien que pueda actuar de inmediato. No más excusas.
7. Revisión de mercados binacionales
Los mercados como el de Dajabón son importantes. Pero ojo: el comercio no puede ser la excusa perfecta para colar ilegales. Van a revisar todo. Y está bien.
8. Fiscalía especializada en migración
Muchos casos migratorios no avanzan porque no hay una fiscalía que se enfoque en eso. Pues ahora se propone una. ¡Era hora!
9. Repatriaciones desde los gobiernos locales
Si un alcalde ve un desorden en su comunidad, no tiene que esperar a Migración nacional para actuar. Puede colaborar directamente.
10. Observatorio Ciudadano con Miguel Franjul
Un equipo liderado por Miguel Franjul va a vigilar que las medidas se cumplan de verdad. Esto es clave para evitar abusos y corrupción.
11. Protocolos en hospitales (sin discriminación, pero con orden)
Identificación, carta de trabajo y prueba de domicilio. ¿No la tienes? Te atienden, pero luego te repatrian. Esto no es solo para dominicanos, sino para todo el que esté legal en el país.
12. Comisión para actualizar la ley migratoria
Con el Dr. Milton Ray Guevara al frente, esta comisión va a revisar leyes viejas que ya no aplican al caos actual.
13. “Dominicanizar” el empleo con más salario
Subir el sueldo un 25% en zonas francas y 30% en turismo no es populismo: es estrategia. Cuando tú le pagas bien a un dominicano, no necesitas traer a alguien de fuera.
14. Supérate + trabajo = sí se puede
Antes, si tú tenías Supérate y te ponías a trabajar en una finca, te lo quitaban. Ahora no. Esto motiva a la gente a trabajar sin miedo.
15. Más apoyo financiero para mecanizar el agro
El Banco Nacional de Desarrollo va a prestar más para que el campo use máquinas y tecnología, no solo manos baratas.
Entonces, ¿y ahora qué?
Estas medidas son fuertes, sí. Pero también son necesarias. Aquí nadie está diciendo que no se ayude al que lo necesita. Pero sí se exige que se haga bien. Con reglas, con papeles, con respeto. No podemos dejar que la informalidad siga matando la dignidad de dominicanos y extranjeros por igual.
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